04.09.2024

Ventajas e inconvenientes de invertir en startups mediante crowdfunding

Mostrar todas las noticias

 

 

Érase una vez, en una galaxia no tan lejana, el crowdfunding nació de la necesidad y del espíritu comunitario. Subamos a nuestra máquina del tiempo.

¿Qué demonios es el crowdfunding?

 

Image1

 

A finales del siglo XIX, Joseph Pulitzer (sí, el del Premio Pulitzer) utilizó su periódico, «The World», para recaudar fondos para el pedestal de la Estatua de la Libertad. Prometió imprimir el nombre de cada donante, por pequeña que fuera la aportación. Aquello era crowdfunding antes de que estuviera de moda, e incluso antes de que tuviera nombre, y demostró que hasta la Dama de la Libertad necesitaba una ayudita de sus amigos.

 

Avancemos hasta hoy. De financiar películas independientes a aparatos tecnológicos, el crowdfunding ha evolucionado. Pasó de ser una idea novedosa a un método corriente con el que su vecino puede financiar su sueño de abrir un café de gatos. ¿Por qué? Porque ¿a quién no le apetece tomar café rodeado de felinos ronroneantes?

Tipos de crowdfunding: recompensas, participaciones, préstamos… ¿y por qué no un baile?

El crowdfunding no es un traje único para todos: viene en varios sabores, cada uno con su gracia:

  • Crowdfunding de recompensas. Aquí recibe algo tangible a cambio de su dinero. Piense en una reserva anticipada con un extra. Financia un juego de mesa nuevo y a cambio recibe el juego, quizá con su nombre en la caja o una pieza de edición especial. Es como comprar una entrada a un espectáculo del que además forma parte del equipo.
  • Crowdfunding de participaciones. Aquí no compra un producto: compra un trozo de la empresa. Se convierte en un mini magnate, en accionista de una startup. Imagínese diciendo a sus amigos, café con leche en mano: «Ah, tengo una parte de esta startup».
  • Crowdfunding de préstamos. También conocido como préstamos entre particulares. Presta dinero con la expectativa de recuperarlo con intereses. Es como ser el banco, pero sin los trajes almidonados ni la cámara acorazada.
  • Crowdfunding de donaciones. Puramente altruista. Da dinero porque cree en la causa o simplemente porque es buena persona. Aquí no hay baile, pero si financia una compañía de danza, ¿por qué no pedir una función?
  • ¿Y por qué no un baile? Aunque no es un tipo oficial, algunas campañas ofrecen experiencias o actuaciones como recompensa. Financie el disco de un músico y quizá toque en su cumpleaños. Es crowdfunding con guarnición de entretenimiento, que hace que invertir se sienta como una fiesta a la que están todos invitados.

El crowdfunding ha pasado de ser una forma peculiar de recaudar dinero a convertirse en un bazar cósmico donde los sueños se cambian por euros, las ideas por inversiones, y donde cualquiera con conexión a internet puede ser mecenas de la próxima gran cosa (o de una encantadoramente pequeña). Ya sea para aparatos, juegos o golosinas gourmet para gatos, el crowdfunding ha hecho el universo de la inversión un poco más accesible y mucho más interesante.

 

¿Por qué invertir en startups? Porque apostar a los caballos es demasiado corriente

 

Image2

 

Invertir en startups no va solo de posibles rendimientos: va de formar parte de algo nuevo, de algo que rompe moldes. ¿Por qué apostar por un caballo cuando puede apostar por un unicornio? Y por unicornio entendemos esas raras startups que crecen hasta valer miles de millones. Es la emoción de respaldar al tapado o, en este caso, a la startup desconocida que podría redefinir todo un sector.

Diversificación con su punto

Claro, podría diversificar su cartera con acciones, bonos o inmuebles, pero ¿dónde está la gracia? Las startups ofrecen otra clase de diversificación, esa en la que puede decir: «Yo estaba allí cuando esto era un proyecto de garaje». Es como coleccionar sellos raros, solo que en lugar de sellos son empresas con potencial de dispararse.

Inversión de impacto

Hay cierta satisfacción en saber que su dinero alimenta la innovación, resuelve problemas reales o simplemente hace la vida más entretenida. Invertir en startups le permite contribuir al futuro, ya sea en energía limpia, avances tecnológicos o la próxima gran plataforma social. Es filantropía con ánimo de lucro.

 

La emoción de lo desconocido: como abrir una caja misteriosa, pero con posibles rendimientos

Invertir en una startup se parece a abrir una caja misteriosa. Puede que salga algo increíble o algo… menos increíble. Pero ¿no es esa la esencia de la aventura? Cada inversión en una startup es una historia que se despliega, con giros de guion, desarrollo de personajes (los fundadores) y un desenlace: el éxito o el aprendizaje.

 

Alto riesgo, alta recompensa. El mundo de las startups funciona con el principio de «o a lo grande o a casa». El riesgo se palpa: la mayoría fracasa, pero las que triunfan pueden dar rendimientos que hacen que la bolsa parezca una cuenta de ahorro. Es apostar, sí, pero con investigación, intuición y una pizca de suerte, en lugar de solo suerte.

 

¿Una montaña rusa emocional? Ya lo creo. También hay una inversión emocional. Ver crecer una startup desde la idea hasta convertirse en competidora del mercado puede emocionar tanto como cualquier taquillazo. No es solo un inversor: es mecenas, mentor y, a veces, fan. Los momentos altos entusiasman y hasta los bajos dejan historias que merece la pena contar.

 

Y no olvidemos aprender y hacer contactos. Aunque una startup no despegue, el camino puede resultar tremendamente instructivo. Aprende sobre sectores, tecnologías y estrategias de negocio. Además, conoce a otros inversores, fundadores e innovadores, y amplía su red de un modo que la inversión tradicional rara vez permite.

 

Las startups son los planetas salvajes e inexplorados. Puede que escondan riquezas incalculables o que solo sean rocas curiosas, pero ¿el viaje hasta allí? Ahí está la verdadera aventura. Invertir en startups no va solo del rendimiento posible: va del trayecto, de la historia y de la oportunidad de decir «yo formé parte de eso». ¿Y no es por eso por lo que todos deseamos en secreto ser exploradores del espacio a nuestra manera?

 

 

Ventajas e inconvenientes del crowdfunding para startups

Veamos primero el lado luminoso.

Democratizar la inversión: ¡ahora todos pueden perder su dinero con estilo!

El crowdfunding ha convertido la inversión de club selecto en parque público. Hoy, cualquiera con conexión a internet y unas monedas de más puede ser inversor. Es el equivalente financiero de regalar a todo el mundo una entrada a la ópera, solo que aquí la ópera puede ser la presentación de una startup y el final no siempre es feliz.

 

No hace falta ser un inversor de capital riesgo con bolsillos profundos. Con unos pocos euros puede entrar en la planta baja de lo que quizá sea la próxima gran cosa. Es como comprar un billete de lotería, pero con una historia posiblemente mejor para contar en las fiestas.

 

Validación del mercado: si a la gente le encanta, quizá haya dado con algo, o solo con un efecto placebo muy convincente

 

Si su idea consigue financiación, es buena señal de que hay interés en el mercado. Eso se llama prueba de concepto. Es como tener un grupo de discusión, solo que estos ponen su dinero donde ponen la boca. Eso sí, recuerde que hubo gente que compró piedras como mascota, así que la validación del mercado no siempre garantiza el éxito a largo plazo.

 

Los inversores suelen dar comentarios, sugerencias o incluso críticas. Este bucle de retroalimentación puede resultar valiosísimo para afinar su producto o servicio antes del lanzamiento completo. Piense en ello como tener miles de asesores, algunos de los cuales quizá sepan de qué hablan.

Construir una comunidad: sus inversores son ahora su afición, sin los pompones

 

Sus inversores no son solo fuentes de dinero: son sus primeros seguidores. Tienen un interés directo en su éxito, lo que puede traducirse en boca a boca, ruido en redes sociales e incluso evangelización del producto. Estas personas implicadas animan su éxito, aunque se salten las acrobacias.

 

Esa comunidad puede dar apoyo moral, correr la voz e incluso ayudar en rondas de financiación posteriores. Es como tener un ejército de amigos con dinero puesto en su sueño.

Los inconvenientes del crowdfunding para startups: cuidado con la materia oscura

Ahora exploremos la cara menos luminosa de la luna.

Alto riesgo, sin paracaídas: la mayoría de las startups fracasa, como casi todas las dietas después de Año Nuevo

 

Las startups son notoriamente arriesgadas. La mayoría no supera sus primeros años. Invertir en ellas es como apostar por qué copo de nieve sobrevivirá al verano. Y, a diferencia de las empresas consolidadas, no hay datos históricos ni trayectoria a largo plazo a la que agarrarse. Su inversión puede esfumarse en el aire o, más bien, en el éter de las startups.

Su idea brillante podría acabar siendo el proyecto «inspirado» de otro: ¡ojo con los ladrones!

 

Al sacar su idea a la luz, también la enseña a posibles competidores. Siempre existe el riesgo de que alguien con más recursos corra con su concepto más rápido que usted. Proteger una idea es complicado. Puede patentar diseños o tecnologías, pero los trazos generales de una idea son más difíciles de blindar frente a la imitación.

El esfuerzo de la relación: es como dar una fiesta en la que todos esperan entretenimiento, comida y rentabilidad de su inversión en «diversión»

 

Los inversores esperan novedades, informes de progreso y a veces incluso voz en las decisiones. Gestionar esas expectativas puede ser tan exigente como organizar una cena que no termina nunca.

 

Con el dinero del público llega el escrutinio del público. La presión por cumplir puede ser intensa, y no todas las startups están preparadas para los focos ni para la necesidad continua de entretener a quienes las financian.

 

Sacar adelante una campaña de crowdfunding exige marketing, comunicación y atención al cliente. No basta con tener una gran idea: hay que venderla, una y otra vez, para mantener a la gente interesada e implicada.

 

El crowdfunding de startups puede ser, desde luego, un arma de doble filo: ofrece oportunidades sin precedentes a inversores y emprendedores, pero también plantea retos y riesgos propios. Es una aventura hacia lo desconocido, donde las recompensas pueden ser estelares, pero el camino está sembrado de los restos de quienes no lo lograron.

 

Plataformas de crowdfunding

Kickstarter: el patio de recreo de los creativos, donde las ideas consiguen financiación o donde los sueños reciben una muestra pública de cariño o de rechazo

 

Kickstarter es donde la creatividad se encuentra con el capital. Funciona sobre todo con recompensas: quien aporta recibe algo tangible a cambio, desde acceso anticipado al producto hasta experiencias singulares.

 

Es un refugio para artistas, inventores e innovadores. Los proyectos van de películas independientes, discos y juegos de mesa a aparatos tecnológicos. Aquí, el éxito suele depender de lo bien que sepa contar su historia.

 

Kickstarter funciona con un modelo de todo o nada. Si no alcanza su objetivo, no recibe nada, lo que añade a la campaña un emocionante (o aterrador) drama de plazos.

 

Es como una galería de arte digital donde cada obra pide mecenazgo. La plataforma lo ha visto todo, desde el reloj inteligente Pebble hasta novelas gráficas de enorme éxito, prueba de que si puede soñarlo (y venderlo bien), quizá pueda financiarlo.

Indiegogo: flexibilidad en la financiación. Si Kickstarter es el padre estricto, Indiegogo es la tía enrollada

 

A diferencia de Kickstarter, Indiegogo ofrece financiación flexible: se queda con lo que recaude aunque no llegue a su objetivo. Eso puede ser una bendición para proyectos que admiten reducirse o una maldición si no puede cumplir con lo recaudado.

 

Aunque también es popular para proyectos creativos, Indiegogo da algo más de margen a iniciativas empresariales, innovaciones tecnológicas e incluso causas benéficas. Es donde acudir si su proyecto no encaja del todo en el molde de Kickstarter.

Terminada la campaña, los proyectos pueden pasar a InDemand y seguir recaudando sin la presión de un plazo, algo así como conseguir una segunda temporada porque al público le gustó la primera.

StartEngine: participaciones para todos. Conviértase en copropietario de una startup; es como el fútbol fantasía, pero con dinero de verdad

 

Aquí no compra un producto: entra en la propia empresa. StartEngine permite a la gente corriente invertir en startups o pequeños negocios a cambio de participaciones.

 

Es donde el ciudadano de a pie puede convertirse en inversor de la que quizá sea la próxima gran startup tecnológica o de un negocio local con sueños grandes. La emoción está en acertar con los ganadores, muy parecido a elegir jugadores en una liga fantasía.

 

Al estar basada en participaciones, está más regulada, lo que ofrece cierta protección pero también exige más a las empresas en materia de información y cumplimiento.

 

Los inversores no solo aportan fondos: también pueden convertirse en embajadores de la marca y crear alrededor de la startup una comunidad con intereses propios.

GoFundMe: para cuando la vida trae limones. No solo para startups, pero oye, la vida es imprevisible

 

GoFundMe va menos de invertir en negocios y más de recaudar para asuntos personales. Ya sea para facturas médicas, estudios o ayuda tras una catástrofe, es el sitio al que acudir cuando la vida se pone imprevisible.

 

No hay rentabilidad en el sentido tradicional. Se trata de apoyo comunitario, donde la «recompensa» suele ser saber que ha ayudado a alguien que lo necesitaba.

 

Es enormemente flexible, sin objetivo de todo o nada. Cada céntimo cuenta y las campañas pueden compartirse a lo ancho de las redes sociales, lo que la convierte en una herramienta potente para reunir apoyo deprisa.

 

Aunque no sea financiero, el retorno emocional puede ser notable. Quien apoya suele sentir una conexión directa con la causa o la persona, lo que crea otro tipo de recorrido inversor.

 

Cada una de estas plataformas sirve de rampa de lanzamiento para distintos sueños y necesidades, y ofrece entornos propios donde las ideas pueden alzar el vuelo, sostenidas por las alas de la multitud. Ya quiera respaldar el próximo gran aparato, ser accionista de una startup o ayudar a alguien en un momento difícil, estos puertos espaciales del crowdfunding tienen un muelle para cada tipo de viaje inversor.

 

¿Cómo navegar la nebulosa del crowdfunding?

Elegir plataforma es como elegir nave: escoja una que no explote en el despegue

 

Cada plataforma de crowdfunding atiende a un tipo distinto de proyecto. Si le van las innovaciones tecnológicas, Kickstarter puede ser su rampa de lanzamiento, mientras que plataformas de participaciones como StartEngine encajan mejor para invertir a largo plazo en startups.

 

Familiarícese con el funcionamiento de cada plataforma. ¿Sigue el modelo de todo o nada o los proyectos pueden quedarse con lo recaudado en parte? Conocer estas reglas ayuda a valorar el riesgo.

 

Investigue las tasas de éxito de proyectos parecidos al que le interesa. Fíjese también en las comisiones, porque pueden afectar a su rentabilidad final.

Evaluar campañas: busque la historia, la presentación y promesas realistas

 

Un relato convincente suele indicar un proyecto bien pensado. Busque campañas que expliquen no solo qué hacen, sino por qué importa. Una buena historia refleja a menudo pasión y entrega.

 

Vídeos cuidados y atractivos sugieren que el equipo ha puesto empeño en su presentación, lo que puede servir de indicio de su compromiso con el proyecto.

 

Examine con lupa lo que le ofrecen a cambio de su dinero. ¿Son las recompensas atractivas y realmente entregables? Las promesas demasiado ambiciosas pueden ser una señal de alarma de un futuro incumplimiento.

Marketing e implicación: señales de la salud de una campaña

Una campaña que ya ha despertado interés antes de arrancar suele tener más posibilidades. Fíjese en cómo usa las redes sociales y otros canales para crear expectación.

 

Las campañas que se relacionan activamente con su comunidad mediante actualizaciones, respuestas y transparencia suelen ser más prometedoras. Eso muestra la entrega del equipo hacia quienes lo apoyan.

 

Compruebe si la campaña cuenta con recomendaciones o menciones de figuras u organizaciones conocidas de su ámbito. Un proyecto que ya teje redes con eficacia puede tener más opciones de entrar en el mercado.

 

La caja de herramientas del inversor, o lo que todo terrícola debería saber

Análisis previo: investigue como si su futuro financiero dependiera de ello (porque depende)

 

Revise la trayectoria del equipo, sus proyectos anteriores y su credibilidad. ¿Son astronautas o solo cadetes espaciales?

 

¿Hay demanda de lo que ofrecen? ¿Está el mercado ya lleno de iniciativas parecidas?

 

Entienda cómo se van a usar los fondos. La transparencia aquí es clave, como tener buena visibilidad a través del parabrisas de su nave.

Diversificación: no ponga todos sus créditos espaciales en una sola nave

 

Sabemos que hablamos mucho de esto (piense en casi cada artículo que publicamos en el blog; así de importante es la diversificación). Igual que no se apuesta todo a un caballo, no invierta todo su dinero en una sola startup. Diversifique entre distintos proyectos o incluso entre distintos tipos de inversión.

 

Piense cómo encaja esta inversión en su universo financiero más amplio. ¿Cuadra con su tolerancia al riesgo y con sus objetivos?

Paciencia: invertir en startups es como el buen vino o una planta alienígena de crecimiento lento

 

Invertir en startups no es un plan para hacerse rico rápido. Requiere paciencia mientras la empresa crece, evoluciona o cambia de rumbo.

Siga de cerca sus inversiones. El crecimiento puede ser lento, pero mantenerse informado le ayudará a decidir si aporta más dinero o cuándo salir.

 

Conclusión: ¿crowdfunding o no crowdfunding?

El crowdfunding es una aventura, cargada de riesgos pero también de posibles recompensas, no solo económicas sino también de aprendizaje, contactos y participación en algo innovador. Recurrir al crowdfunding o invertir a través de él debería depender de su disposición al riesgo, de su pasión por la innovación y de su capacidad de paciencia.

 

Si está preparado para el viaje, con todas sus incertidumbres, el crowdfunding puede resultar enormemente gratificante. No va solo del destino, sino de las historias que reunirá por el camino. Valore si está listo para esta aventura. Si va armado de conocimiento, preparado para los altibajos y entusiasmado ante la idea de explorar lo desconocido, entonces sí: el crowdfunding puede ser su billete a las estrellas.

 

 

Blog

Cómo empezar

Crea tu cuenta

Crea tu cuenta

Regístrate y completa la verificación para comenzar

Regístrate y completa la verificación para comenzar
Carga tu billetera

Carga tu billetera

Agrega fondos para inversión a tu cuenta

Regístrate y completa la verificación para comenzar

Comienza nueva estrategia

Crear cuenta