04.07.2024

¿Cómo analizar las cuentas de una empresa para invertir mejor?

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Foto de Lukas Blazek en Unsplash

 

¿Alguna vez ha sentido que se pierde en un laberinto al mirar las cuentas de una empresa? No es el único. Muchos inversores, desde principiantes hasta veteranos, se rascan la cabeza ante un mar de cifras y jerga financiera. Pero hay algo cierto: entender esos números no es solo cosa de magos de Wall Street; es una destreza clave para cualquiera que quiera invertir con más cabeza.

Piense en el análisis financiero de una empresa como su latido. Le dice si la compañía está en plena forma, si le falta el aire o si anda a medio camino. Aprender a leer esas constantes vitales financieras es como darse visión de rayos X sobre la salud y el potencial de una empresa.

En este artículo vamos a desmenuzar el análisis de las cuentas de una empresa en trozos pequeños y digeribles. Tanto si es un inversor europeo que acaba de empezar como si quiere afinar sus destrezas, aquí lo tiene todo. Recorreremos desde el descifrado de los estados financieros hasta la detección de señales de alarma, siempre con la mirada puesta en Europa.

Así que sírvase un café (o un té, si le va más), y aprendamos juntos. Al final tendrá las herramientas para tomar decisiones de inversión mejor fundadas y sentirse más seguro respecto a su futuro financiero.

 

Conozcamos los estados financieros

Quitemos el miedo a esos estados financieros que tanto imponen. Véalos como capítulos distintos de la historia de la salud financiera de una empresa. Cada uno le da una perspectiva propia y, juntos, componen un cuadro completo.

Balance

Imagínelo como una fotografía financiera de la empresa en un momento concreto. En un lado está lo que la empresa posee (activos) y en el otro lo que debe (pasivos); la diferencia es lo que pertenece a los accionistas (patrimonio neto). Es como revisar a la vez su cuenta bancaria, su lista de deudas y el valor de sus pertenencias.

 

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Fuente de la imagen: Mooninvoice

 

Cuenta de resultados

¡Aquí ocurre la acción! Muestra cuánto dinero ganó la empresa (ingresos) y cuánto gastó (gastos) durante un periodo. Véala como el boletín de notas de la compañía: ¿tuvo beneficio o pérdidas? Es como mirar su nómina y sus facturas para ver si vive dentro de sus posibilidades.

Estado de flujos de efectivo

Dinero que entra, dinero que sale: eso es lo que registra este estado. Muestra cómo gestiona la empresa su efectivo, desglosado en actividades de explotación, de inversión y de financiación. ¿Por qué importa? Porque hasta las empresas rentables pueden hundirse si no manejan bien su tesorería.

 

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Fuente de la imagen: Financial Edge

 

Estado de cambios en el patrimonio neto

Este suele pasarse por alto, pero es como ver la evolución del valor neto de la empresa a lo largo del tiempo. Recoge los cambios en el patrimonio neto, incluidas emisiones o recompras de acciones, dividendos pagados y beneficios o pérdidas acumulados.

Recuerde: estos estados están conectados entre sí. Un cambio en uno suele afectar a los demás, así que es fundamental mirarlos en conjunto.

 

Métricas financieras clave para invertir

Ya tenemos lo básico; hablemos ahora de algunas métricas que le ayudarán a dar sentido a toda esta información. Véalas como las constantes vitales que uno comprobaría para valorar la salud de alguien, solo que aquí medimos la salud financiera de una empresa.

 

Ratios de rentabilidad

Indican lo buena que es una empresa generando beneficios con su actividad.

Rentabilidad sobre el patrimonio (ROE): muestra con qué eficacia una empresa usa el dinero de los accionistas para generar beneficios. Es como medir lo bien que aprovecha usted sus ahorros para ganar más dinero.

Rentabilidad sobre los activos (ROA): indica lo bien que una empresa usa sus activos para generar ganancias. Piense en ello como comprobar cuán productivas son sus pertenencias a la hora de darle dinero.

Margen bruto: es el porcentaje de las ventas que se ha convertido en beneficio. Es como ver qué parte de cada euro que gana se queda de verdad en su bolsillo después de los gastos.

 

Ratios de liquidez

Miden la capacidad de una empresa para pagar sus deudas a corto plazo.

Ratio de liquidez corriente: compara el activo corriente de una empresa con su pasivo corriente. Es como comprobar si tiene suficiente efectivo y bienes fáciles de vender para cubrir las facturas que le llegan.

Ratio de liquidez inmediata: parecido al anterior, pero excluye las existencias. Es una medida más estricta de la liquidez a corto plazo.

 

Ratios de solvencia

Valoran la estabilidad financiera de una empresa a largo plazo.

Ratio de endeudamiento: compara la deuda total de una empresa con su patrimonio neto. Es como comparar sus deudas totales con su valor neto.

Ratio de cobertura de intereses: muestra con qué facilidad puede una empresa pagar los intereses de su deuda pendiente. Es como ver con cuánta holgura puede usted atender las cuotas del préstamo con sus ingresos actuales.

 

Ratios de valoración

Le ayudan a determinar si una acción está cara o barata.

Relación precio-beneficio (PER): compara la cotización de una empresa con su beneficio por acción. Es una forma rápida de calibrar si una acción puede estar cara o ser una ganga.

Relación precio-valor contable: compara el valor de mercado de una empresa con su valor contable. Otra manera de comprobar si una acción puede estar cara o barata.

Recuerde que estas métricas son herramientas, no bolas de cristal. Resultan más útiles cuando se comparan con las medias del sector o con los propios datos históricos de la empresa. En los siguientes apartados veremos cómo usarlas con eficacia al invertir.

 

Técnicas de análisis fundamental

Ya tenemos preparada la caja de herramientas financieras; hablemos de cómo sacarle partido. El análisis fundamental es como ser detective: usted reúne pistas sobre el valor real de una empresa. Así se aborda:

 

De arriba abajo o de abajo arriba

Piénselo como elegir entre una vista de pájaro y una vista a ras de suelo.

  • De arriba abajo: empiece por el panorama general —tendencias económicas mundiales y nacionales—, luego las condiciones del sector y, por último, la propia empresa. Es como decidir invertir en paraguas comprobando primero si las temporadas de lluvia son cada vez más frecuentes.
  • De abajo arriba: aquí empieza por la empresa misma y se fija en sus fortalezas y debilidades propias, al margen de las tendencias generales. Es como elegir el mejor paraguas por sus características, sin mirar la previsión del tiempo.

Análisis cualitativo o cuantitativo

Se trata de equilibrar cifras y relatos.

  • Cualitativo: fíjese en factores difíciles de medir con números, como la fuerza de la marca, la calidad de la dirección o las ventajas competitivas. Es la «historia» que hay detrás de la empresa.
  • Cuantitativo: aquí entran en juego las métricas de las que hablábamos antes. Todo gira en torno a los números y ratios concretos.

Comparación con el sector

Ninguna empresa vive en el vacío. Compare el comportamiento de la compañía que le interesa con el de sus competidoras. ¿Va en cabeza o se queda atrás? Entender el terreno competitivo es fundamental.

 

Analizar las tendencias financieras

Ahora pongamos en movimiento nuestro cuadro financiero. Las tendencias a lo largo del tiempo revelan mucho sobre el rumbo y el potencial de una empresa.

 

Crecimiento interanual

Observe cómo cambian las métricas clave de un año a otro. ¿Crecen los ingresos de forma constante? ¿Mejoran o se estrechan los márgenes? Un crecimiento firme y sostenible suele ser buena señal, pero desconfíe de las cifras que parecen demasiado buenas para ser ciertas.

Resultados trimestrales

 

Acérquese un poco y mire los resultados trimestrales. Eso ayuda a detectar la estacionalidad del negocio o lo bien que la empresa ejecuta sus planes a corto plazo. Eso sí, si es un inversor de largo plazo, no se enrede demasiado en las oscilaciones pasajeras.

 

Tendencias de largo plazo

Dé un paso atrás y mire el cuadro completo. ¿Cómo se ha comportado la empresa en los últimos 5 o 10 años? Eso le ayudará a entender su resistencia a lo largo de distintos ciclos económicos y su trayectoria general de crecimiento.

Consejo de experto: al analizar tendencias, tenga siempre en cuenta el contexto. Una caída de beneficios puede parecer mala a primera vista, pero si se debe a inversiones para crecer en el futuro, quizá sea en realidad buena señal.

Recuerde: el análisis de tendencias no consiste en predecir el futuro con certeza, algo imposible. Se trata de entender el comportamiento pasado de la empresa y usar esa información para hacer conjeturas fundadas sobre su potencial.

En los siguientes apartados veremos algunas consideraciones propias de la UE y posibles señales de alarma.

 

Consideraciones propias de Europa

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Foto de Markus Spiske en Unsplash

Como inversor en la UE, hay factores particulares que conviene tener presentes. Vayamos al sabor europeo del análisis financiero.

 

NIIF o principios contables estadounidenses

Lo primero: la UE usa las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), mientras que Estados Unidos aplica los principios contables generalmente aceptados (GAAP). Es como la diferencia entre el sistema métrico y el imperial: misma idea, distinta ejecución.

¿Por qué importa? Pues porque puede afectar al aspecto de los estados financieros y a cómo se reflejan ciertas partidas. Por ejemplo, las NIIF se apoyan más en principios, mientras que los GAAP se apoyan más en reglas. Eso puede provocar diferencias en aspectos como el reconocimiento de ingresos o la contabilización de arrendamientos.

Consejo de experto: si compara empresas de la UE y de Estados Unidos, tenga presentes estas diferencias para no comparar peras con manzanas.

 

Oscilaciones de las divisas

¡Ay, las alegrías de tener varias monedas! Cuando trata con empresas que operan en distintos países europeos (o más allá), los tipos de cambio pueden influir mucho en los resultados financieros.

Una empresa puede presumir de un gran crecimiento de ventas en moneda local, pero al convertirlo a euros quizá no luzca tanto si el tipo de cambio se ha movido en contra. Compruebe siempre si la empresa informa también a tipos de cambio constantes, para tener una imagen más clara de su comportamiento de fondo.

 

El marco normativo de la UE

La UE tiene sus propias normas, que pueden afectar a las cuentas de las empresas. Por ejemplo, el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) tiene implicaciones en cómo tratan los datos, lo que puede repercutir en costes y operaciones.

Esté atento también a iniciativas propias de la UE, como el Pacto Verde Europeo. Pueden crear tanto oportunidades como dificultades para las empresas, según su sector y su capacidad de adaptación.

 

Señales de alarma en las cuentas de una empresa

Pongámonos ahora el sombrero de detective y busquemos indicios de aviso. Recuerde: no todas las señales de alarma significan que una empresa esté en apuros, pero desde luego merecen una mirada más atenta.

 

Flujo de caja irregular

El efectivo manda, como se suele decir. Si el beneficio neto de una empresa es sistemáticamente mayor que su flujo de caja de explotación, puede ser indicio de un reconocimiento de ingresos agresivo o de otras artimañas contables. Es como si un amigo dijera ser rico pero siempre pidiera prestado para comer: algo no cuadra.

 

Cambios rápidos en el nivel de deuda

Un salto repentino de la deuda no siempre es malo: quizá la empresa esté financiando una expansión o una compra. Pero si la deuda crece de forma sostenida sin explicación clara ni un aumento correspondiente de los ingresos, puede haber problemas gestándose.

 

Prácticas contables inusuales

Esté atento a los cambios frecuentes de métodos contables, sobre todo si siempre parecen favorecer las cifras publicadas. Vigile también la abundancia de cargos «extraordinarios» que parecen repetirse cada año. Es como quien hace dieta y siempre tiene una excusa para que esta semana no cuente.

 

Divergencia entre beneficio neto y flujo de caja de explotación

Si el beneficio neto supera de forma sostenida al flujo de caja de explotación, podría indicar que la empresa está usando prácticas contables agresivas para inflar los resultados publicados.

 

Existencias o cuentas por cobrar que se disparan

Si las existencias o las cuentas por cobrar crecen mucho más deprisa que las ventas, puede significar que la empresa tiene problemas para vender productos o para cobrar. Es como llenar el garaje de cosas que no consigue vender: al final se queda sin espacio (y sin dinero).

Recuerde: estas señales de alarma no significan necesariamente que una empresa sea mala inversión, pero sí piden investigar más a fondo. Todo consiste en entender la historia completa detrás de las cifras.

En los siguientes apartados veremos algunas herramientas útiles para el análisis financiero y cómo integrar toda esta información en su estrategia de inversión.

 

Herramientas y recursos para el análisis financiero

Ya hemos visto el qué y el porqué del análisis financiero; hablemos del cómo. Por suerte, no hace falta ser un genio de las matemáticas ni tener un superordenador: existen muchas herramientas para ayudarle con los números.

 

Webs y bases de datos financieras

¡Internet es su aliado! Sitios como Yahoo Finance, Google Finance y Morningstar ofrecen gratis una gran cantidad de datos financieros. Para información propia de la UE, visite la web de Euronext o el portal de su bolsa local.

Estos sitios suelen ofrecer:

  • datos históricos de cotización
  • ratios financieros clave
  • estimaciones de analistas
  • noticias y notas de prensa

Consejo de experto: no se fíe de una sola fuente. Contraste la información en varios sitios para asegurarse.

 

Herramientas profesionales de análisis

Si quiere llevar su análisis al siguiente nivel, valore invertir en herramientas profesionales:

  • Bloomberg Terminal. El patrón oro de los profesionales de las finanzas, aunque con un precio considerable.
  • FactSet o S&P Capital IQ. Bases de datos completas con potentes capacidades analíticas.
  • TIKR Terminal. Una opción más asequible que gana popularidad entre los inversores particulares.

Recuerde: estas herramientas valen lo que valga quien las usa. Aportan datos, pero la interpretación queda en sus manos (o en las de su asesor financiero).

 

Informes anuales y páginas de relación con inversores

No pase por alto la cantidad de información que las propias empresas facilitan. Los informes anuales, las presentaciones de resultados trimestrales y las presentaciones para inversores ofrecen ideas valiosas sobre la estrategia y el comportamiento de una compañía.

Consejo extra: muchas empresas ofrecen ya informes anuales interactivos en sus webs, lo que facilita encontrar la información que busca.

 

Integrar el análisis financiero en la estrategia de inversión

¡Estupendo! Ha hecho los deberes, ha desmenuzado las cifras y ha detectado las tendencias. Pero ¿cómo usa todo eso para tomar decisiones reales de inversión? Atemos cabos.

 

Construir una cartera equilibrada

¿Recuerda el viejo dicho de no poner todos los huevos en la misma cesta? Aquí también vale. Use sus destrezas de análisis financiero para construir una cartera variada:

  • Mezcle sectores distintos si una industria pasa apuros, otras pueden ir bien.
  • Equilibre acciones de crecimiento y de valor: combine compañías estables que reparten dividendo con oportunidades de alto crecimiento.
  • Piense en la diversidad geográfica: mire más allá de su país para repartir el riesgo y captar oportunidades globales.

Valoración del riesgo

Toda inversión conlleva riesgo, pero el análisis financiero le ayuda a medir cuánto:

  • use los ratios de solvencia y liquidez para valorar la estabilidad financiera de una empresa;
  • fíjese en la beta para entender cuánto puede oscilar una acción frente al mercado;
  • tenga en cuenta también factores cualitativos, como la posición competitiva y la calidad de la dirección.

Objetivos de inversión a largo o a corto plazo

Su horizonte de inversión debería influir en cómo usa el análisis financiero:

  • Para inversiones a largo plazo: céntrese más en ventajas competitivas duraderas, rentabilidad constante y tendencias de crecimiento a largo plazo.
  • Para operaciones a corto plazo: preste más atención al análisis técnico, a las noticias recientes y a los movimientos de precio inmediatos.

Recuerde que, aunque sea inversor de largo plazo, conviene revisar sus inversiones con regularidad. Las empresas cambian, los mercados se mueven y sus propios objetivos pueden evolucionar con el tiempo.

 

Aprendizaje y adaptación continuos

El mundo de las finanzas cambia sin parar, y sus técnicas de análisis también deberían hacerlo. Mantenga la curiosidad:

  • siga las noticias financieras y las tendencias del mercado;
  • aprenda de sus aciertos y de sus errores;
  • ábrase a nuevos métodos y herramientas de análisis a medida que aparezcan.

Al final, el análisis financiero es a la vez arte y ciencia. Los números importan, pero también su criterio y su intuición. Con más experiencia irá desarrollando olfato para lo que de verdad cuenta al valorar el potencial de una empresa.

¿Listo para cerrar? ¡Vamos a la conclusión!

 

En resumen

¡Enhorabuena! Acaba de completar un recorrido relámpago por el análisis financiero. Desde descifrar balances hasta detectar señales de alarma, ya cuenta con un buen arsenal para invertir con más cabeza. Pero recuerde: esto es solo el principio de su camino.

Repasemos algunos puntos clave:

  1. los estados financieros cuentan una historia: aprenda a leer entre líneas;
  2. los ratios y las métricas son sus aliados, pero considérelos siempre en contexto;
  3. busque tendencias a lo largo del tiempo, no solo fotografías puntuales;
  4. como inversor en la UE, tenga presentes los factores europeos que pueden afectar a las cuentas;
  5. las señales de alarma no son un veto, pero exigen mirar más de cerca;
  6. aproveche las herramientas y recursos disponibles para agilizar su análisis;
  7. integre su análisis financiero en una estrategia de inversión más amplia.

Y una cosa más: analizar las cuentas de una empresa no consiste en predecir el futuro con una exactitud del 100%. Si eso fuera posible, todos seríamos multimillonarios. Se trata de decidir con criterio a partir de la mejor información disponible.

A medida que ponga en práctica estas destrezas, verá que con el tiempo se vuelven más fáciles y naturales. Desarrollará ojo para detectar deprisa posibles oportunidades y riesgos. Pero no deje nunca de aprender y adaptarse: el mundo financiero evoluciona sin cesar, y sus técnicas de análisis también deberían hacerlo.

Recuerde que todo gran inversor empezó exactamente donde está usted ahora. Warren Buffett no nació entendiendo los estados financieros, ni tampoco nadie más. Es una destreza que se desarrolla con práctica, paciencia y perseverancia.

Así que tome lo aprendido aquí y lánzese. Empiece a analizar empresas que le interesen, aunque todavía no vaya a invertir. Únase a foros de inversión, comente sus hallazgos con otros inversores y siga puliendo su método.

Su camino para convertirse en un inversor despierto y bien informado ya está en marcha. Confíe en su capacidad de aprender y crecer, y no tema equivocarse: los errores suelen ser nuestros mejores maestros.

Por su éxito financiero y por el apasionante mundo de la inversión que le espera. ¡Feliz análisis!




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